Saltar al contenido

Liderazgo situacional y sus beneficios

Una de las principales características de una organización, al ser integrada por grupos de personas, es que se encuentra en constante movimiento. Las organizaciones cambian constantemente, y la dinámica de interacción entre sus integrantes puede verse afectada por diferentes factores. Esta es la razón por la que Kenneth Blanchard y Paul Hersey desarrollaron la teoría del liderazgo situacional, que permite a los líderes adaptar las estrategias a diferentes escenarios.

Fases del modelo de liderazgo situacional de Blanchard y Hersey

El Liderazgo situacional es un tipo de influencia ejercida por un individuo con habilidades gerenciales y directivas. Según este, la persona (líder) adapta sus estrategias de liderazgo a la fase o situación que se presenta en la organización. De esta manera, el líder se mantiene en constante comunicación con los empleados para diagnosticar y planificar las necesidades actuales y satisfacerlas con métodos específicos para cada situación.

De acuerdo a sus creadores, la teoría del liderazgo situacional concibe diferentes fases a través de las cuales el líder logra mantener las estrategias adaptadas a las necesidades actuales del grupo en función de las metas en común. En este sentido, se destaca la primera fase en la que el líder identifica las funciones, actividades y necesidades presentes en el equipo para culminar el trabajo con mayor eficacia y rendimiento.

En segundo lugar, el líder debe establecer cuáles son los conocimientos y habilidades necesarias para desarrollar cada una de las tareas de manera eficiente. Posteriormente, debe proceder a valorar el nivel de capacitación del grupo entero, analizando las habilidades y fortalezas de cada participante. Luego se debe encargar de examinar el nivel de motivación que posee cada componente del equipo, así como también su nivel de desarrollo y rendimiento de acuerdo a las funciones que le son atribuidas.

Una ves que el líder ha obtenido toda esta información, puede realizar un diagnóstico general, así como también el de cada uno de los integrantes del equipo. En la siguiente fase se debe diseñar y aplicar el tipo de liderazgo idóneo para cada empleado con la finalidad de conducir el grupo completo hacia el proceso de optimización de tareas y, por ende, el alcance de los diferentes objetivos organizaciones, sean a corto, mediano o largo plazo.

Liderazgo situacional

Ventajas del Liderazgo Situacional

Esta estrategia de liderazgo trae múltiples ventajas a las empresas que la aplican, esto se debe a que se trata de un estilo de liderazgo integral que, al combinar diferentes técnicas y estrategias adaptadas a situaciones y necesidades específicas, mantiene en constante evolución a la empresa, permitiéndole un mayor éxito a nivel interno y externo. Esto nos lleva a la primera ventaja del liderazgo situacional, y es que permite obtener mejores resultados a nivel empresarial.

A diferencia de otros estilos de liderazgo, que pueden ser efectivos para algunos empleados y para otros no, el liderazgo situacional se empeña por diagnosticar, diseñar, planificar y aplicar métodos y estrategias puntuales de acuerdo a las características de cada empleado y las tareas que se espera que cumpla. Esto se traduce en una influencia mucho más personalizada y, al mismo tiempo, enfocada en los objetivos comunes partiendo del reconocimiento individual.

Por otra parte, este tipo de liderazgo permite aprovechar al máximo las fortalezas y potencialidades de cada uno de los integrantes del equipo, así se logra mantenerlos más motivados. Además, la distribución de tareas y responsabilidades, así como los métodos de estimulación y recompensas, se hace de acuerdo al nivel de profesionalismo y madurez de cada empleado.

En otro nivel, esto permite que la planificación y organización sea más efectiva, puesto que es más fácil delimitar objetivos individuales y colectivos partiendo de la capacidad de cada componente. Al analizar las potencialidades, fortalezas y debilidades de cada miembro, se logra integrar de manera más eficiente el equipo, permitiendo complementar desde diferentes necesidades y logrando así un grupo de trabajo más fuerte.

Adaptando el estilo de liderazgo a las características de cada integrante se logra también evaluar mucho más el desempeño y evolución de cada quien, puesto que cada empleado sabe con exactitud qué es lo que se espera de él, enfocando y centrando sus esfuerzos en metas y objetivos específicos que van a aportar en diferente medida a las metas colectivas.

Tipos de comportamiento del líder situacional

El objetivo primordial del liderazgo situacional es establecer un equilibrio entre los diferentes comportamientos ejercidos por el líder en función de adaptarse a todos los integrantes del equipo. En este sentido, se reconocen dos modelos principales de comportamientos que podrá adoptar el líder cuando considere necesario. Dependiendo de la medida y equilibrio en que sean aplicados, estos darán origen a diferentes estilos de liderazgo dentro de la empresa.

El primero de estos es el comportamiento directivo, que se enfoca principalmente en la planificación, distribución y ejecución de las tareas. Por otra parte se encuentra el comportamiento de apoyo, que se centra en el desarrollo del equipo y busca mejorar la comunicación y motivación de todos los integrantes, fomentando el trabajo en equipo y el intercambio de ideas.

Estilos de Liderazgo

Al aplicar cualquiera de los dos tipos de comportamiento y combinarlos en mayor o menor medida se puede dar origen a diferentes estilos de liderazgo. Estos comprenden, para empezar, el liderazgo de control, en donde se obedece a un enfoque principalmente directivo que se dedica a vigilar, supervisar y evaluar la ejecución de las tareas. El liderazgo de supervisión también se incluye y, al igual que el liderazgo de control, adquiere un enfoque directivo, pero fomenta el intercambio de ideas con el equipo.

Por otra parte se encuentra el liderazgo de asesoramiento, que se desarrolla un comportamiento más enfocado hacia el apoyo y no a la dirección. En este estilo el líder involucra al equipo en la toma de decisiones y la evaluación. Por su parte, el liderazgo de delegación se caracteriza por un bajo nivel de comportamientos de dirección y apoyo donde el líder permite que sea el equipo quien desarrolle por sí mismo el proceso de planificación y ejecución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.